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Vinculados con las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en el marco de las coordinaciones represivas del Cono Sur.

Fondo AT - Archivo "del Terror"

Área de identidad

Código de referencia

PY M-CDyA AT

Título

Archivo "del Terror"

Fecha(s)

  • 1927 - 1992 (Creación)

Nivel de descripción

Fondo

Volumen y soporte

Extent
Aproximadamente 300 m lineales ubicados en diferentes contenedores. El tipo de soporte de los documentos es variado, desde el papel, archivado en biblioratos, encuadernado en libros y ordenado en Arkipeles, pasando por fotografías, cartulinas, cintas magnetofónicas.

Área de contexto

Nombre del productor

Departamento de Investigaciones de la Policía de la Capital (DIPC)*** (-1992)

Historia administrativa

El 15 de agosto de 1954 el general golpista Alfredo Stroessner Matiauda asume la presidencia de Paraguay. Se inicia así la llamada “era de Stroessner” con la alianza política entre el Partido Colorado, el militar golpista y las Fuerzas Armadas, que constituyen la unidad del sistema que perduró hasta 1989. La dictadura de Stroessner mantuvo una “unidad granítica” entre el gobierno de Stroessner, las Fuerzas Armadas y el Partido Colorado para el control total del Estado y de la sociedad, persiguiendo, eliminando, excluyendo, extirpando e incluso aniquilando cualquier foco, intento o proyecto de oposición y lucha, sean estos por la vía pacífica o armada.
La estructura represiva estaba centrada en la Policía de la capital y contaba con una compleja trama de informantes, delatores y uniformados que mantenían perfectamente vigiladas todas las actividades públicas o privadas que desarrollaba la población.
El centro neurálgico de la represión política era el Departamento de Investigaciones de la Policía de la Capital (DIPC), situado en pleno centro de Asunción, a poca distancia del Parlamento, del Arzobispado, del Correo, de la Universidad Católica, de la Catedral, del Oratorio Nacional, de la Federación de Educadores del Paraguay y del Palacio de Gobierno.
La estructura logística y operativa del aparato represivo estaba altamente coordinada entre unidades militares y policiales, con información de inteligencia provista por las distintas ramas de las Fuerzas Armadas y por sus informantes, por la policía que contaba también con sus informantes, por servicios de inteligencia extranjeros y contó con el apoyo logístico y operativo de milicianos del Partido Colorado.
Las acciones obedecían a una rígida cadena de mandos altamente centralizada pero con una capacidad de maniobra rápida y fluida que terminaba en el comando estratégico dirigido por el general Alfredo Stroessner. Una de las diferencias importantes del aparato represivo paraguayo con respecto de otros de la región es que no crearon modelos paralelos autónomos y especializados o clandestinos de policía política con alcance nacional para abordar la subversión supuesta o real que enfrentó. Las unidades especializadas en el control y represión políticas estaban integradas a la institucionalidad del Estado y actuaban abiertamente dentro de la cadena de mandos, bajo el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, las militares, y bajo el Ministerio del Interior, las policiales, sin excepción.
La Policía de Investigaciones adquirió, de la mano de su director Pastor Coronel, que asumió su jefatura el año 1968, el carácter de principal fuerza represiva durante la década de los años setenta, hasta el asesinato del dictador nicaragüense Anastasio Somoza en setiembre de 1980, hecho que hizo declinar el poder de Pastor Coronel y con él el del Departamento de Investigaciones. Entonces las Fuerzas Armadas y en particular el Ejército tuvieron un rol más central, no tan sólo en el plano estratégico, sino también en el plano operativo fundamentalmente a través del general Patricio Colmán y del Regimiento de Infantería Nº 14 (RI 14), bajo su comando.
La inteligencia policial especializada estuvo centralizada en el Departamento de Investigaciones de la Policía de la Capital (DIPC) que dirigía Pastor Coronel, y la Dirección Nacional de Asuntos Técnicos (DNAT) dirigida por Antonio Campos Alum. Estas agrupaciones policiales de inteligencia dependientes del Ministerio del Interior, a través de la jefatura de Policía, tenían amplia capacidad para desplazarse y para establecer jurisdicción en cualquier punto del país, incluso dentro de los regimientos militares. Poseían además responsables de inteligencia policial en cada delegación de gobierno y también en comisarías de poblaciones especiales, con sus propias redes de informantes oficiales u oficiosos civiles en cada distrito, hasta llegar a la mínima unidad administrativa, que es la compañía o colonia rural. El DIPC y la DNAT se nutrían de elementos que preferentemente y casi exclusivamente – con la excepción de los infiltrados especiales – eran seleccionados dentro de los miembros del Partido Colorado, que tenía la misma organización y control territorial que la administración pública, la compañía o colonia rural, el barrio y la manzana urbana.
Las unidades operativas especializadas, que, de acuerdo a la magnitud de las acciones y al poder del adversario a enfrentar, siempre contaban con cobertura militar visible o encubierta del regimiento militar de la jurisdicción o de la unidad más pertrechada y territorialmente más cercana, se desplazaban libremente por el territorio integradas por personal que forma parte del DIPC y le la DNAT, contando además con el concurso de las comisarías zonales y en muchos casos con el acompañamiento armado de civiles del partido convertidos en milicianos, baqueanos, zapadores, entregadores, delatores y tropa. Que el aparato represivo no tuviera un importante nivel de sofisticación, por estar subordinado al esquema stronista, no significa que fuera ineficiente como aparato represivo.

Nombre del productor

Dirección Nacional de Asuntos Técnicos (DNAT)***

Historia administrativa

La estructura represiva en Paraguay estaba centrada en la Policía de la Capital y contaba con una compleja trama de informantes, delatores y uniformados que mantenían perfectamente vigiladas todas las actividades públicas o privadas que desarrollaba la población.
La estructura logística y operativa del aparato represivo estaba altamente coordinada entre unidades militares y policiales, con información de inteligencia provista por las distintas ramas de las Fuerzas Armadas y por sus informantes, por la policía que contaba también con sus informantes, por servicios de inteligencia extranjeros y contó con el apoyo logístico y operativo de milicianos del Partido Colorado.
Las acciones represivas obedecían a una rígida cadena de mandos altamente centralizada pero con una capacidad de maniobra rápida y fluida que terminaba en el comando estratégico dirigido por el general Alfredo Stroessner. Una de las diferencias importantes del aparato represivo paraguayo con respecto de otros de la región es que no crearon modelos paralelos autónomos y especializados o clandestinos de policía política con alcance nacional para abordar la subversión supuesta o real que enfrentó. Las unidades especializadas en el control y represión políticas estaban integradas a la institucionalidad del Estado y actuaban abiertamente dentro de la cadena de mandos, bajo el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, las militares, y bajo el Ministerio del Interior, las policiales, sin excepción.
La inteligencia policial especializada estuvo centralizada en el Departamento de Investigaciones de la Policía de la Capital (DIPC) que dirigía Pastor Coronel, y la Dirección Nacional de Asuntos Técnicos (DNAT) dirigida por Antonio Campos Alum. Estas agrupaciones policiales de inteligencia dependientes del Ministerio del Interior, a través de la jefatura de Policía, tenían amplia capacidad para desplazarse y para establecer jurisdicción en cualquier punto del país, incluso dentro de los regimientos militares. Poseían además responsables de inteligencia policial en cada delegación de gobierno y también en comisarías de poblaciones especiales, con sus propias redes de informantes oficiales u oficiosos civiles en cada distrito, hasta llegar a la mínima unidad administrativa, que es la compañía o colonia rural.
El DIPC y la DNAT se nutrían de elementos que preferentemente y casi exclusivamente – con la excepción de los infiltrados especiales – eran seleccionados dentro de los miembros del Partido Colorado, que tenía la misma organización y control territorial que la administración pública, la compañía o colonia rural, el barrio y la manzana urbana.

Nombre del productor

Ministerio del Interior del Paraguay (1855-)

Historia administrativa

El Ministerio del Interior tiene sus orígenes remotos en el año 1855. Unos once años después de la Constitución de “Don Carlos Antonio López”, en 1855, el Gobierno Nacional dictó un Decreto, que estableció la creación de los Ministerios y el Consejo de Ministros. En dicho decreto se consideraba “gravosa para el Jefe de Estado” la concentración de la autoridad administrativa, y se decidió dividirla entre diversas funciones y agentes. Para tal efecto se crearon los ministerios de Relaciones Exteriores, de Gobierno o del Interior, de Hacienda y el Ministerio de Guerra y Marina Fluvial.
La institución que llevó adelante la tarea policial en sus orígenes data del año 1843 durante la época del Segundo Consulado. Sin embargo, no se puede hablar de una Policía hasta el año 1935, ya que hasta esa fecha la función era ejercida por voluntarios y por la Guardia Territorial. Si bien en un principio estos agentes eran considerados eficaces para garantizar el orden y la tranquilidad de la población, dado el desarrollo económico y social del Paraguay para la fecha mencionada, la función policial debía constituirse como una profesión. A fin de disponer de agentes aptos para dicha tarea se crea la Escuela de Policía en la Capital. Esta organización se propuso mejorar con el correr del tiempo las capacidades de la Institución Policial para que las ciudades y municipios sean cubiertos por ciudadanos egresados de la escuela, miembros de esta institución, y no individuos tomados al azar.

Historia archivística

La dictadura militar de Stroessner fue derrocada en febrero de 1989. En 1992, el juez en lo Criminal del 2º Turno, Luis María Benítez Riera, dicta la primera sentencia que condena a los responsables de la muerte bajo torturas de Mario Schaerer Prono en las dependencias policiales. En este mismo año, se promulga la Constitución Nacional que incluye la figura jurídica del Hábeas Data. Bajo el patrocinio de los abogados del Comité de Iglesias de Ayuda para Emergencia (CIPAE), Martín Almada presentó una acción de Hábeas Data ante el juzgado en lo Criminal del 3º Turno a cargo del Dr. José Agustín Fernández que daría origen a la causa formal contra el director de la Dirección de Asuntos Técnicos dependiente del Ministerio del Interior. En este marco, los jueces José Agustín Fernández y Luis María Benítez Riera allanaron el Departamento de Producciones de la Policía de la Capital y la Sección Técnica del Ministerio del Interior, donde se encontraron documentos del período de 1927 a 1989. Estos mismos documentos fueron trasladados al Palacio de Justicia para su posterior organización y fueron puestos a disposición de los jueces como pruebas documentales en los diferentes juicios e investigaciones que se tramitaron vinculadas a las violaciones a los derechos humanos. El 22 de diciembre de 1992, en el marco del juicio instaurado por Martin Almada se realiza el allanamiento por orden judicial de una dependencia policial identificada como Dpto. de Producciones de la Policía, local donde son encontrados los archivos de la policía secreta del dictador Stroessner. Ante la magnitud y el volumen de la documentación hallada, el juez Fernández requirió la presencia del juez de turno, Dr. Luis María Benítez Riera, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Criminal del 2º Turno, quien acudió al lugar del hallazgo a efectos de coadyuvar en la tarea encabezada por el juez Fernández. Luego de una revisión superficial de los documentos, se ordenó el traslado de los mismos al Palacio de Justica, donde se daría inicio a la clasificación primaria de los mismos. En la actualidad, esta documentación se encuentra bajo custodia del Museo de la Justicia - Centro de Documentación y Archivo para la Defensa de los Derechos Humanos
El 22 de diciembre de 1992 los archivos completos de la dictadura fueron encontrados en una dependencia policial ubicada en Lambaré, ciudad vecina a la capital. El juez José Agustín Fernández, investido de su autoridad, fuerza el ingreso al cuartel y ordena la apertura de la puerta de una de las dependencias del edificio. El juez había recibido la noche antes una denuncia del ex preso político Martín Almada. Éste refería que la esposa de un policía le había informado que los archivos del Departamento de Investigaciones habían sido escondidos en esa dependencia policial.
Ya en este primer momento resultó evidente que la documentación allí encontrada era de extraordinario valor. En las horas siguientes fueron encontradas las fichas policiales – con la foto, huellas digitales y firma – de desaparecidos que la Policía negaba haber detenido nunca. En las cercanías del depósito donde estaba dicho archivo fueron desenterradas una gran cantidad de cédulas de identidad y pasaportes de ex detenidos del gobierno anterior.
Dos días después del hallazgo de los archivos, otro juez ordenó el allanamiento de un emblemático edificio de la represión: la Dirección Técnica del Ministerio del Interior. Se trataba de un sector policial especializado en la represión al comunismo – Dirección Nacional de Asuntos Técnicos (DNAT) – cuyo director era Antonio Campos Alum, un referente conocido de la Liga Mundial Anticomunista. La documentación allí incautada se incorporó a los “archivos del horror” en enero de 1993. Con el paso del tiempo, otros allanamientos judiciales incorporaran a ese acervo otros archivos, como los del Departamento Judicial de la Policía, los de la Comisaría Tercera de Asunción y los de la Delegación de Gobierno de Caaguazú.

Los archivos cuyo paradero la Policía decía desconocer habían sido utilizados por la misma hasta diciembre de 1991, como lo prueban los registros de los documentos más recientes encontrados en su interior. A diferencia de la mayoría de los gobiernos dictatoriales, que dedicaron sus últimos días en el poder a quemar sus archivos de seguridad, la Policía paraguaya, con la presunción de que podrían volver a ser útiles en un futuro próximo, decidió no desprenderse de su preciada colección de documentos.

Origen del ingreso o transferencia

Área de contenido y estructura

Alcance y contenido

Básicamente el Archivo puede dividirse en dos partes, el llamado archivo Pre-Stronista con documentos que datan de la década del ´30, y el Archivo Stronista propiamente dicho, que abarca en su mayoría el período comprendido entre 1954 y 1992. El fondo documental es variado, contiene fichas prontuariales, informes policiales, conferencias, agenda de reuniones, declaraciones indagatorias de detenidos, libros de Entrada y Salida de detenidos, Novedades de la Guardia, cintas de audio de controles realizados, fotografías tomadas por la policía, materiales bibliográficos secuestrados en los allanamientos domiciliarios, etc. Los documentos, incautados en el procedimiento judicial realizado el 22 de diciembre de 1992, corresponden al departamento de Investigaciones de la Policía.
Los órganos especializados de la policía, el III Departamento de Investigaciones (DIPC), la Dirección Nacional de Asuntos Técnicos (DNAT), y el propio Ministerio del Interior, pusieron especial énfasis en registrar, recabar información, amedrentar, reprimir y finalmente clausurar sistemáticamente los órganos de expresión o medio de comunicación que no estuviera bajo su directo control o bajo un debido control partidario, al margen de su importancia o capacidad de difusión de los puntos de vista disonantes con el discurso oficial.
Los hallazgos fueron demostrando una trama de control, seguimiento y vigilancia asustadoramente detallada sobre todos los aspectos de la actividad ciudadana (reuniones, manifestaciones, paneles, publicaciones, asambleas estudiantiles o gremiales, homilías de las misas, listas de asociados a entidades empresariales, control de compradores de mimeógrafos o máquinas fotocopiadoras). La planificación y desarrollo de las acciones represivas también quedaron documentados de forma exhaustiva.
Acerca de la Operación Cóndor, en los archivos se demuestran: el intercambio de prisioneros argentinos, uruguayos y chilenos que habían sido detenidos en el Paraguay; la presencia de interrogadores de esos países en el Departamento de Investigaciones; los viajes de oficiales paraguayos de Policía para interrogar a compatriotas presos en Argentina antes de que fuesen desaparecidos; y el fluido intercambio de informaciones sobre las actividades de los grupos subversivos.
Los “archivos del horror” están integrados, en su mayor parte, por material producido por la Policía. Además de un importante sector ocupado por documentos administrativos generados por la burocracia interna policial, la parte importante de esos papeles radica en los informes, fichas, estudios de inteligencia, listas de presos, libros internos vinculados a la represión social y política y a estudios de evaluación archivados por los jefes del Departamento de Investigaciones de la Policía de la Capital (DIPC) a lo largo de más de cuarenta años. Sin duda, la contribución más trascendente para este archivo fue la obsesión del jefe Pastor Coronel por archivarlo todo, de forma meticulosa y, en los casos en que fuese posible, por duplicado.
Los tipos documentales que pueden encontrarse en el archivo son:
• Informes confidenciales.
• Pedidos de búsqueda.
• Declaraciones Indagatorias e informativas.
• Controles a Partidos Políticos de Oposición.
• Controles a Grupos Estudiantiles.
• Controles a Sindicatos.
• Controles de Entrada y Salida del País.
• Controles Telefónicos.
• Vigilancia Domiciliaria.
• Notas Varias al Jefe del Departamento de Investigaciones.
• Publicaciones Periodísticas.
• Fotografías.
• Libros de Novedades de la Guardia.
• Documentos de Identidad (Cédulas y Pasaportes)
• Cassettes con grabaciones de paneles, conferencias, discursos, programas radiales, etc.
El llamado "Archivo Pre-Sronista", que proviene de la época anterior a 1954, cubre con distintas fuentes documentales, las décadas del 30 y del 40. Los documentos más antiguos provienen de 1917 y los más recientes datan de 1952, pero el Archivo es especialmente rico para el estudio de la dictadura del General Morínigo y de los gobiernos colorados previos al del Dr. Chávez. Consta de diversos cuerpos:
• Registro de Comisiones Directivas de Sindicatos.
• Libros de antecedentes de la Sub sección Obrera y de leyes especiales.
• 18 Volúmenes encuadernados con los prontuarios policiales.
• Dos carpetas poco voluminosas con documentos sin catalogar .
• Libros de Entradas Policiales.
• Listas de dirigentes obreros.
• Tres cajas de Fichas Prontuariales.
• Dos carpetas de fotografías documentales de 1946/1954

Además de eso, los archivos tienen una sección de materiales confiscados por la DIPC en allanamientos: cartas personales, literatura política, fotos, panfletos, libros, recortes de periódicos, etc. En ningún otro lugar del Paraguay hay colecciones tan completas – y, a veces, tan bien encuadernadas – de los periódicos universitarios, pasquines opositores y revistas de la Iglesia, culturales y comunitarias potencialmente disidentes al gobierno.

En cuanto al volumen, hay 115 libros de Novedades de Guardia de la Dirección de Política y Afines, de la Dirección de Vigilancia y Delitos y del domicilio del jefe del Departamento de Investigaciones, Pastor Coronel. Los libros de Novedades incluyen los informes diarios de la guardia del Departamento de Investigaciones y presentan descripciones de los sucesos ocurridos cotidianamente en la dependencia.
Hay, del mismo modo, 8.369 fichas de detenidos del Departamento de Investigaciones, Sección Técnica y Departamento Judicial. También existen fichas con los datos de personas que no habían sido detenidas pero que, por algún motivo, eran sospechosas para la Policía. En ellas figuran informaciones sobre la persona que eran actualizadas periódicamente, en lo relativo a domicilio, actividades laborales y salidas del país. Una vez detenido el sospechoso, había bastante trabajo adelantado.

Valorización, destrucción y programación

Documentación de carácter histórico permanente.

Acumulaciones

Sistema de arreglo

El fondo estaba ya organizado con un sistema alfanumérico, en la organización en estantes se respetó el orden original. Se cuenta con buscadores y bases de datos ligados a las imágenes correspondientes lo que permite la identificación del documento por el código de microfilm.

Área de condiciones de acceso y uso

Condiciones de acceso

Sin restricciones de acceso.
Existen dispositivos legales que preservan la intimidad de las personas, en estos casos los nombres son tachados. LEY Nº 1682 ; y la LEY 1969 que modifica y reglamenta la Información de carácter privado.

  • Se consulta mediante acreditación de interés legítimo.

Condiciones

Idioma del material

  • español

Escritura del material

Notas sobre las lenguas y escrituras

Características físicas y requisitos técnicos

Si bien están microfilmados, al ser fotocopias de la época ya no son enteramente legibles. No se cuenta con proyectos que permitan la restauración o conservación de los documentos.

Instrumentos de descripción

Se cuenta con buscadores y bases de datos ligados a las imágenes correspondientes, lo que permite la identificación del documento por el código de microfilm. Existe una base de datos con acceso a más de 60.000 registros de documentos: Buscador en base de datos .

Área de materiales relacionados

Existencia y localización de originales

Existencia y localización de copias

Unidades de descripción relacionadas

Área de notas

Puntos de acceso

Puntos de acceso por lugar

Área de control de la descripción

Identificador de la descripción

PY

Identificador de la institución

Reglas y/o convenciones usadas

Estado de elaboración

Revisado

Nivel de detalle

Básico

Fechas de creación revisión eliminación

05/05/2013

Idioma(s)

  • español

Escritura(s)

Fuentes

Formulario IPPDH
Entrevista con Rosa Palau, Coordinadora del Centro de Documentación y Archivo del Museo de Justicia.
Sitio Web Museo de la Justicia.

Área de Ingreso