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Vinculados con las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en el marco de las coordinaciones represivas del Cono Sur.

Departamento de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Mendoza

Área de identidad

Tipo de entidad

Entidad colectiva

Forma autorizada del nombre

Departamento de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Mendoza

Forma(s) paralela(s) de nombre

Forma(s) normalizada del nombre, de acuerdo a otras reglas

Otra(s) forma(s) de nombre

  • Departamento de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Mendoza (D-2)
  • D2 Mendoza
  • Departamento de Informaciones de la Policía de la Provincia de Mendoza

Identificadores para instituciones

Área de descripción

Fechas de existencia

1973-1978

Historia

Si bien el recurso a las actividades de inteligencia no fue una política exclusiva a los gobiernos militares y civiles de la segunda mitad del siglo XX, si fue un rasgo especifico la militarización de los organismos de seguridad, información e inteligencia en tanto sus objetivos y conducción quedaron bajo la jurisdicción de las Fuerzas Armadas.
El organismo de inteligencia de las policías provinciales es el Departamento de Informaciones Policiales, identificado al interior de la estructura orgánica con el código D2. Este organismo surgió, en la mayoría de las policías provinciales, a principios de la década del setenta en el marco de ese proceso de militarización bajo las Fuerzas Armadas. Los Departamentos de Informaciones Policiales tienen un antecedente en las Divisiones de Orden Político surgidas dentro de la fuerza en el gobierno de Agustín Pedro Justo (1932-1938).
Bajo la última dictadura militar, el Tercer Cuerpo de Ejército tuvo el control operativo de las Fuerzas Armadas y de Seguridad en el territorio de la Zona 3, a la cual pertenecía, entre otras, la Provincia de Mendoza. El Gral. Luciano Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, fue responsable de todos los centros de prisión clandestina que funcionaron en dicha zona, entre ellos los ubicados en las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis. A su vez, la Provincia de Mendoza hacia parte de la Subzona 33, cuyo Comando Militar tenía asiento en la ciudad de Mendoza y jurisdicción sobre las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis.
La Comunidad Informativa de la Subzona 33 y el Comando de Operaciones Táctico (COT) funcionaban estrechamente ligados. Los resultados de la labor de cada uno eran insumos para las tareas del otro. En la Comunidad Informativa se concentraba la actividad de los servicios de inteligencia de la subzona (nacionales y regionales) como: Destacamento de Inteligencia 144 (Batallón de Inteligencia del Ejército), Departamento 162 de Inteligencia, Regional de Inteligencia Aeronáutica o Servicio de Inteligencia Aeronáutica (SIA), Destacamento de Inteligencia de Gendarmería, Policía Federal Delegación Mendoza, Dirección de Informaciones o Departamento 2 de la Policía de Mendoza, etc. Todo este personal participaba en el secuestro o detención de personas, y en los interrogatorios de detenidos los cuales siempre implicaban tortura, en la eliminación y ocultamiento de quienes hoy son “desaparecidos”.
El Departamento Dos (D-2) de Inteligencia de la Policía de Mendoza fue el Centro Clandestino de Detención (CCD) más importante de Mendoza. Funcionó en un entrepiso en el interior del Palacio Policial. El lugar, ubicado en la intersección de calles Belgrano y Virgen del Carmen de Cuyo, fue inaugurado en 1974 y se encuentra a menos de 500 metros de la Casa de Gobierno.
Los policías que integraban el D-2 conocían los movimientos de los militantes políticos mucho antes del golpe del 24 de marzo de 1976. Ya para esa época, tenían información sobre organizaciones o instituciones políticas, gremiales y sociales. Muchos del D-2 convivían en sus lugares de trabajo habitual con los que luego iban a ser sus secuestrados. Trabajaban como custodios en bancos oficiales y privados, en la Casa de Gobierno, en Tribunales o universidades. Cada vez que se hacía una asamblea de trabajadores o de estudiantes; o se realizaba una protesta, ellos sacaban fotos, tomaban nota y elaboraban informes. Después venía la clasificación por actividades políticas, sindicales, estudiantiles o religiosas.
Una vez sacados de sus casas en operativos casi siempre clandestinos, los detenidos eran encapuchados, golpeados, desorientados y luego trasladados al edificio del Palacio Policial. Las comisarías Séptima, 25º, Quinta, Primera y la Colonia Papagayos eran escalas obligadas antes de llegar al Centro Clandestino. Incluso, Papagayos funcionó con ese objetivo antes del golpe.
El único método para lograr información aplicado en el D-2, eran los tormentos sistemáticos. En el subsuelo, en la sala de acumuladores de la central telefónica, se hacían las sesiones de torturas. Además de los golpes de rigor y la picana eléctrica, también se utilizaban el “submarino seco” y el “submarino mojado”. Para desequilibrar psicológicamente aún más, también había policías que hacían de “buenos” y otros que hacían de “malos”. En las sesiones de tortura que sufrieron los secuestrados del D-2 siempre había un médico. Su rol era auscultar al torturado para evaluar su resistencia física a la picana eléctrica y evitar que el “paciente” se muriera
El máximo responsable del D-2 en los años más duros del terrorismo de Estado en Mendoza fue el comisario Pedro Dante Sánchez Camargo, quien recibía órdenes directas del entonces jefe de Policía, Julio César Santuccione. Sánchez Camargo ocupó ese cargo desde el 21 de julio de 1975 hasta el 1 de diciembre de 1977. El D-2 lo conformaban 55 policías, según un informe que la propia fuerza hizo para la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza el 18 de febrero de 1987. La información correspondía al año 1976.
En Mendoza, durante la última dictadura, funcionaron más de diez Centros Clandestinos de Detención. En estos sitios se alojó a detenidos políticos, algunos fueron luego liberados o remitidos a la Penitenciaría provincial o de otras provincias, el resto, desaparecidos. Si bien el D-2 fue el principal CCD de Mendoza, bajo el ámbito policial también estuvieron la Seccional de Policía Nº 7 de Godoy Cruz (frente a la plaza departamental) y la Seccional Nº 25 de Guaymallén. Como todas las dependencias de la Policía de Mendoza, sirvieron para “reunión de detenidos” de paso entre un CCD y la Penitenciaría, o para su “depósito” previo a su traslado. Allí también se realizaron interrogatorios bajo tortura.
La Penitenciaría de Mendoza era una dependencia utilizada para la legalización (blanqueo) de algunos detenidos desaparecidos. Funcionó en numerosas oportunidades como Centro de Detención, en especial cuando lo dirigió el Comisario Naman García.
Algunos de los integrantes de la Comunidad Informativa vinculados al D2 son:
- Pedro Dante Antonio Sánchez Camargo: estuvo al frente del D-2 de la Policía de Mendoza, el mayor centro clandestino de detención y torturas, desde el 21 de julio de 1975 hasta el 1 de diciembre de 1977. Recibía informaciones de todos los operativos realizados, así como el Comando de Operaciones Táctico (COT). Todos los procedimientos debían ser avalados o respaldados con la presencia de un hombre de Ejército.
- Ricardo Benjamín Miranda Genaro: Comisario Mayor; sucedió a Sánchez Camargo como Jefe del D-2 de la Policía de Mendoza.
- Juan Agustín Oyarzábal Navarro: era el segundo Jefe del D-2. Quedaba a cargo del organismo de Inteligencia cuando Pedro Sánchez Camargo se ausentaba. Oyarzábal era el jefe de la oficina de Operaciones Policiales donde se interrogaba a los detenidos.
- Eduardo Smaha Borzuk y Armando Osvaldo Fernández Miranda: ambos Oficiales Inspectores de la Policía de Mendoza; tenían la tarea de enlace entre el D2 y la autoridad militar. Los dos trabajaban con el Departamento 162 de Inteligencia e integraban el COT.
- Julio César Santuccione: Brigadier de la Fuerza Aérea Argentina y Jefe de Policía de la Provincia de Mendoza desde el 29 de octubre de1974 hasta el 20 de diciembre de 1976. Tuvo activa participación como Jefe de la Policía provincial que se encontraba bajo control operacional de las Fuerzas Armadas, específicamente del Comando de la Subzona 33 a partir de esa fecha.
- Pablo José Gutiérrez Araya: Suboficial de la Policía de Mendoza; se desempeñó en el D-2 entre 1974 y marzo de 1985. Participaba de los interrogatorios y traslados de los prisioneros en el lugar, trabajaba con el fichero en que se volcaba la información obtenida en los interrogatorios.
- Luis Alberto Rodríguez Vásquez: oficial de la Policía de Mendoza; en el D-2 era encargado de la sección investigación de la información y de clasificar la misma para ser volcada a los ficheros correspondientes.
- Roberto Juan Usinger: Suboficial de la Policía de Mendoza; se desempeñó en el D-2 aproximadamente desde 1976. Se desempeñaba en la guardia donde tenía trato directo con los detenidos y en análisis de la información que se volcaba a los ficheros.
- Rafael Isaac Montes: Suboficial de la Policía de Mendoza; se desempeñó en el D-2, en inteligencia; en el período 1975/1984 trabajó en la calle. Bajó a los calabozos del D-2, en oportunidades él mismo abría la puerta de los calabozos para dejar dejarles comida a los presos.
- Carlos Faustino Alvarez Lucero: personal policial, se desempeñó en el D-2 desde 1974 hasta (por lo menos) 1987, en la sección fichero y archivo de información.
- Juan Carlos Quiñones: personal policial, se desempeñó en el D-2 desde 1969/1970 hasta 1984 aproximadamente. En el período 1976/1979 se desempeñaba en el fichero y tenía trato con los secuestrados.

Lugares

Provincia de Mendoza - Argentina

Estatuto jurídico

Funciones, ocupaciones y actividades

El Departamento de Inteligencia de la Provincia de Mendoza (D-2) funcionó como Centro Clandestino de Detención (CCD) entre 1976 a 1979. Pertenecía a la Policía de Mendoza y estaba ubicado en el Palacio Policial, sito en calle Belgrano y Virgen del Carmen de Cuyo, Ciudad de Mendoza. Fue el principal centro de detención y aplicación de tormentos, “el cerebro” de la maquinaria destinada a:
a) la detección de supuestos o reales oponentes mediante el análisis y clasificación de la información obtenida por el personal de inteligencia;
b) el lugar casi obligado de paso de los secuestrados pues allí se contaba con el “trabajo eficiente” del personal especializado en interrogatorios bajo tortura, y con el fichero de información que permitía constatar y comparar datos;
c) la facilidad del ingreso y egreso al edificio por parte de los vehículos que transportaban secuestrados o “paquetes” en la jerga represiva, especialmente en horario nocturno cuando las calles de acceso al Palacio Policial estaban cerradas;
d) personal de apoyo permanente, disponible tanto para cooperar en los operativos como destinado a las guardias en los calabozos, conducir los prisioneros a la tortura, ocuparse de la comida, cuidar que estuvieran encapuchados y no hablaran entre ellos, llevar a los muertos al lugar que indicaran sus superiores;
e) personal de elaboración de fichas que contenían la información dada por los secuestrados (política, sindical, religiosa, estudiantil, etc.).
De acuerdo a la Orden Reservada 239 firmada por el general Jorge Maradona, el D-2 de Inteligencia de la Policía de Mendoza tenía la función de recibir a los secuestrados, mantenerlos en cautiverio y asentar la información, obtenida bajo tortura, en los ficheros clasificados por actividades respondiendo a un mapeo ideológico realizado previamente. Luego, en base a las disposiciones del Comando de Brigada, se decidía su destino: podían ser legalizados e ir a la Penitenciaría de Mendoza, trasladados a otro centro de detención o desaparecer.

Mandatos/fuentes de autoridad

Estructura/genealogía interna

En la última dictadura argentina, según el régimen de zonificación militar, el país quedó dividido en 5 zonas militares, correspondientes a los cinco cuerpos en que se dividía el Ejército. Al comandante de cada cuerpo del Ejército le correspondía hacerse cargo de la zona. Cada zona estaba dividida a su vez en subzonas y áreas y cada uno de los jefes de zona, subzona y área tenía mando directo para la represión en su jurisdicción.
La Zona 3 comprendía las provincias de Córdoba, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy, y quedaba bajo el mando del Tercer Cuerpo de Ejército con asiento en Córdoba.
La Zona 3 (a cargo del Tercer Cuerpo de Ejército) se dividía en 3 subzonas:
- Subzona 31: Provincias de Córdoba, La Rioja y Catamarca, Santiago del Estero.
- Subzona 32: Provincias de Tucumán, Salta y Jujuy.
- Subzona 33: Provincias de Mendoza, San Juan y San Luis. La Subzona 33 tenía su jefatura en la Brigada de Infantería de Montaña VIII.
- Comando de la Zona 3: estuvo desde septiembre de 1975 hasta el 29 de septiembre de 1979 a cargo del Gral. Luciano Benjamín Menéndez, Comandante del Tercer Cuerpo de Ejército por lo tanto máxima autoridad de la Zona 3.
- Comando Militar Subzona 33: el Comando Militar de Subzona tenía su asiento en Mendoza y jurisdicción sobre las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis.
- Comunidad Informativa y Comando de Operaciones Táctico (COT): en la Comunidad Informativa se concentraba la actividad de los servicios de inteligencia de la subzona (nacionales y regionales) como: Destacamento de Inteligencia 144 (Batallón de Inteligencia del Ejército), Departamento 162 de Inteligencia, Regional de Inteligencia Aeronáutica o Servicio de Inteligencia Aeronáutica (SIA), Destacamento de Inteligencia de Gendarmería, Policía Federal Delegación Mendoza, Dirección de Informaciones o Departamento 2 de la Policía de Mendoza, etc.

Contexto general

Área de relaciones

Área de control

Identificador de la descripción

AR

Identificador de la institución

Reglas y/o convenciones usadas

Estado de elaboración

Revisado

Nivel de detalle

Básico

Fechas de creación, revisión o eliminación

Septiembre 2014

Idioma(s)

  • español

Escritura(s)

Fuentes

SEPÚLVEDA, Rodrigo. D2, el sello de la tortura.
http://cristianortegamahan.blogspot.com.br/2003/09/4-d2-el-sello-de-la-tortura.html

MEMORIA ABIERTA. Guía de archivos útiles para la investigación Judicial de delitos de lesa humanidad. Documento elaborado a propuesta de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Violaciones a los Derechos Humanos cometidas durante el Terrorismo de Estado.
http://fiscales.gob.ar/lesa-humanidad/wp-content/uploads/sites/4/2013/08/archivos_investigacion_judicial.pdf

MOVIMIENTO ECUMÉNICO POR LOS DERECHOS HUMANOS (MEDH) – Regional Mendoza.
https://sites.google.com/site/mzaquerellasdh/organigrama-de-la

Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP). Informe Nunca Más.
http://www.derechoshumanos.net/lesahumanidad/informes/argentina/informe-de-la-CONADEP-Nunca-mas-Indice.htm

PEREIRA, Glasy. Los Centros Clandestinos de Detención (CCD).
http://glasypereira.blogspot.com.br/2012/09/provincia-de-mendoza-sus-centros.html

MARGARÍA, Paulo; SCHNYDER, Celeste. De la represión al control disciplinante: reformulaciones y continuidades del DIP de la policía santiagueña en el pasado reciente VII Jornadas Santiago Wallace de Investigación en Antropología Social. Universidad de Buenos Aires (UBA). Facultad de Filosofía y Letras. Instituto de Ciencias Antropológicas. Sección de Antropología Social. Buenos Aires, 27 a 29 de noviembre de 2013.
http://www.jias.org.ar/confcientifica/comunicacionesDocGetfile.php?comunicacionIdSeleccionado=3621.

Notas de mantención